El Ayuntamiento de Santo Domingo, ha anunciado la prohibición absoluta de cualquier actividad que pueda generar fuego debido al riesgo extremo de incendios que atraviesa la zona. La medida incluye expresamente barbacoas, hogueras y el uso de asadores, incluso aquellos dotados de matachispas.
La restricción se extiende también a los asadores situados en la ermita del Santo, que tradicionalmente quedaban fuera de este tipo de limitaciones, y afecta a la totalidad de los asadores públicos del municipio, que permanecerán clausurados hasta nuevo aviso.
Desde el consistorio se recomienda además que los particulares adopten las mismas precauciones, incluso dentro del casco urbano, para evitar cualquier chispa o llama que pueda provocar un siniestro.
“Evitar cualquier desgracia está en nuestras manos”, ha recordado la corporación municipal, que apela a la responsabilidad ciudadana y al cumplimiento estricto de las medidas para proteger el entorno natural y la seguridad de vecinos y visitantes.
A las pocas horas de emitir el comunicado el alcalde, Raúl Riaño, informo a través de las redes sociales de que en la tarde de ayer se había registrado un pequeño conato de incendio en la ribera del Río Oja. Gracias a la rápida intervención de la Policía Local y de los Bomberos, el fuego pudo ser controlado sin que se produjeran daños de consideración.
Riaño ha expresado su especial agradecimiento a los agricultores y a los trabajadores de Hormigones Valer, así como a todas las personas que se acercaron de manera voluntaria para colaborar en las labores de extinción. “Su ayuda ha sido fundamental para frenar las llamas en cuestión de minutos”


