El próximo 6 de septiembre de 2025, Ojacastro volverá a convertirse en el punto de encuentro de senderistas y amantes de la naturaleza con la celebración de la 11ª Marcha por las Aldeas de Ojacastro, una cita que combina deporte, tradición y convivencia.
La marcha arrancará a las 8:00 de la mañana y recorrerá 21 kilómetros de dificultad media, atravesando algunos de los parajes más espectaculares de la Sierra de La Demanda. El itinerario incluye el paso por lugares emblemáticos como el Refugio de Zabárrula, la Ermita de la Trinidad y Masoga, ofreciendo al caminante un mosaico de paisajes, historia y patrimonio natural.
El evento, organizado por la Asociación Amigos de Ojacastro con la colaboración del Ayuntamiento, asociaciones locales y numerosos patrocinadores, está limitado a 350 participantes. La inscripción tiene un precio de 15 euros hasta el 3 de septiembre, y 20 euros el mismo día de la marcha. El pago se puede realizar a través de Ibercaja (IBAN: ES25 2085-6016-70-01-018236-65), indicando nombre y apellidos de cada participante.
Además, los participantes recibirán camiseta conmemorativa, dos avituallamientos, comida y seguro. Las acreditaciones podrán recogerse el día 5 de septiembre de 20:00 a 22:00 horas en El Fielato, o bien el mismo día de la prueba, una hora antes de la salida.

La Marcha por las Aldeas de Ojacastro es ya una cita consolidada en el calendario riojano. Más allá del reto deportivo, se trata de una jornada festiva y de convivencia en la que vecinos y visitantes comparten el esfuerzo, la belleza de los paisajes y el espíritu de comunidad que caracteriza a este municipio serrano.
El perfil de la ruta, con desniveles que alcanzan los 1.306 metros, añade un punto de desafío, aunque sin perder su carácter popular y accesible. Aquí lo importante no es solo llegar, sino disfrutar del camino: los aromas del monte, las vistas que se abren tras cada curva y la camaradería que se respira entre los participantes.
Ojacastro invita, una vez más, a caminar y descubrir. Porque en cada piedra del sendero y en cada sombra del bosque late una historia, y la mejor forma de escucharla es recorrerla con botas y mochila.

