El Gobierno de La Rioja ha puesto en marcha un Aula de Selvicultura en el pinar de la Estación de Ezcaray, una iniciativa pionera destinada a acercar a la sociedad el conocimiento sobre la gestión sostenible de los bosques y los criterios que guían su conservación.
El proyecto, desarrollado por la Dirección General de Medio Natural y Paisaje en colaboración con el Ayuntamiento de Ezcaray, propone un recorrido interpretativo y señalizado que permite conocer sobre el terreno cómo se aplican las técnicas de selvicultura de cubierta continua, también denominada “selvicultura cercana a la naturaleza”.
Durante la visita al nuevo espacio, la consejera de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente, Noemí Manzanos, ha destacado el carácter divulgativo de esta iniciativa, “una apuesta para acercar el conocimiento forestal a la sociedad y poner en valor el manejo responsable del monte”.
Manzanos, acompañada por el director general de Medio Natural y Paisaje, Ignacio Sáenz de Urturi, y el alcalde de Ezcaray, Diego Bengoa, ha explicado que esta técnica, implantada en varias zonas de La Rioja desde 2012, se basa en mantener la cubierta vegetal, realizar cortas selectivas y tomar decisiones conforme a los procesos ecológicos que determinan la salud del bosque.
“Con este modelo se favorece la diversidad de especies y de edades de los árboles, lo que hace que el bosque sea más resistente ante las temperaturas extremas y los incendios forestales”, ha subrayado la consejera.
El Aula de Selvicultura surge a partir de un curso de formación de la Escuela Riojana de Administración Pública (ERAP) dirigido a técnicos y agentes forestales, quienes han participado activamente en el diseño del recorrido.
A lo largo del paseo interpretativo, los visitantes pueden observar distintas señalizaciones en los árboles que explican las decisiones de gestión forestal: un punto rojo o una “C” indican los ejemplares que se cortarán por competencia; una “S” o “P” marcan aquellos que deben eliminarse por motivos sanitarios o de seguridad; un anillo rojo identifica los llamados “árboles del porvenir”; y un triángulo con un punto señala árboles valiosos para la fauna. Además, los ejemplares con la marca “Ab” corresponden a los “árboles abuelos”, conservados para alcanzar gran tamaño y valor ecológico.
En los espacios donde se retiran árboles, la regeneración del bosque se produce de manera natural, complementándose con plantaciones de especies menos frecuentes como tilos, robles o serbales, con el objetivo de mantener un ecosistema diverso y frondoso.
El recorrido se encuentra integrado en el sendero GR-190 y dispone de un código QR que enlaza con la página web del Gobierno de La Rioja, donde los visitantes pueden ampliar información y acceder al mapa con el punto de inicio del itinerario.
Esta actuación forma parte del compromiso del Ejecutivo riojano con la Estrategia Forestal Europea, que promueve una gestión forestal adaptada a la crisis climática y orientada a garantizar la sostenibilidad de los recursos naturales.




